El cepillo de dientes es un elemento esencial en nuestra rutina, debemos saber cómo guardarlo para utilizarlo de la manera correcta. El baño es una estancia llena de microorganismos que puede atacar a nuestra salud.
Desde nuestra Clínica dental en Pino Montano te damos las claves que necesitas para saber guardar tu cepillo de dientes.
Tan importante como cambiar el cepillo cada 2 o 3 meses es como guardarlo bien.
¿Cómo guardo mi cepillo de dientes?
En primer lugar, nada de cerrarlo ni dejarlo cubierto por la tapa que normalmente traen. Es mucho mejor conservarlo al descubierto. Los organismos proliferan más en sitios cerrados como podría ser un cepillo con tapa. Mejor déjalo secar hasta la próxima vez que lo uses.
Otra recomendación es que se encuentre lo más alejado posible del retrete, ya que pueden saltar microorganismos que afecte a nuestro intestino.
Acuérdate de lavar tu cepillo para que nada pueda proliferar. Antes y después del cepillado aclara con abundante agua, incluso puedes echar sobre tu cepillo tu enjuague bucal para que quede perfecto. Así le das menos oportunidades a los microorganismos.
¡Recuerda! Baja la tapa del retrete para evitar que los organismos lleguen a las superficies, no solo a tu cepillo sino también a todos los utensilios que tengas en el cuarto de baño.
Consejos para cepillarse los dientes
Lo ideal sería poder cepillarse los dientes tras comer algún alimento, pero cómo mínimo hay que cepillarse los dientes 2 veces al día.
Tras realizar alguna comida, espera 20 minutos para lavarte los dientes ya que el ácido puede atacar con mayor facilidad al esmalte. Al comer el PH de nuestra boca se desequilibra.
¡No te olvides de las encías! Forman parte de la boca al igual que los dientes y debes cepillarlas pero con suavidad, si te sangran con facilidad probablemente tengas gingivitis debido a la acumulación de placa.
Si tienes problemas de mal aliento… Será que al cepillar tu lengua, la acumulación de placa provoca la halitosis conocida como “mal aliento”.
Completa tu cepillado con el hilo dental, los cepillos interdentales y el colutorio más apropiado a tus necesidades.
¡Importante! Cambia tu cepillo sin miedo cada tres meses o antes si lo ves desgastado.
