Es natural preocuparse por la estética de nuestra sonrisa, así como por nuestra salud bucodental, ya que conformar parte de nuestra apariencia e imagen y, por lo tanto, de nuestra autoestima. En ocasiones, la ausencia de una o varias piezas dentales puede influir de forma negativa en la apreciación que tenemos de nosotros mismos, afectando a la persona a nivel emocional e, incluso, social.

Sin embargo, hoy en día los profesionales del sector contamos con técnicas y tratamientos avanzados dentro del campo de la odontología que nos permiten darle una respuesta y solución eficiente a los clientes que presenten este problema dental.

Actualmente, existen dos alternativas distintas que nos permiten corregir la deficiencia de uno o varios dientes: las prótesis y los implantes dentales. Ambas opciones, caracterizadas por sus diferentes procedimientos y funcionalidades, aplicables según cada caso particular.

Definición de prótesis e implante

Empezaremos explicando ambos conceptos para así obtener una visión general sobre el tema:

  • Las prótesis suponen un elemento artificial cuya finalidad es reemplazar la ausencia de una o varias piezas dentales para poder así recuperar la funcionalidad perdida de la boca. Encontramos dos tipos diferentes de prótesis: las fijas y las removibles.
  • Los implantes son unas raíces artificiales realizadas a partir de titanio que emulan la apariencia y funcionalidad de un diente natural. Esta pieza se fija en el hueso de la mandíbula y hace de raíz de la corona.

Diferencia entre prótesis e implante

La principal diferencia entre prótesis e implante es el material con el que están creadas las piezas: las prótesis se realizan a partir de porcelana y resina, mientras que los implantes son creados de titanio.

Además, los implantes son estéticamente más parecidos a los dientes naturales que las prótesis y ofrecen una mayor comodidad que estas.

Igualmente, otra diferencia que encontramos entre las prótesis y los implantes es que estos últimos son más fáciles de limpiar y mantener que las prótesis, llegando a durar toda la vida si se mantienen adecuadamente, a diferencia de las prótesis que suelen durar un máximo de 8 a 10 años.

Desde Clínica Dental Pino Montano te recomendamos siempre acudir a un profesional para resolver todas tus dudas, así como para realizar una consulta bucodental que aclare el tratamiento necesario para cada caso.